INVISIBLESLa invisibilidad ha formado parte de los sueños infantiles de todas las épocas y lugares, el cine se hizo eco de tales deseos y los ha llevado a la pantalla en varias ocasiones. Lo malo de la realidad histórica es que la mayoría de la humanidad ha sido invisible para una minoría dominante, lo pone de relieve Eduardo Galeano en el avance de un capítulo de su nuevo libro, “Espejos”.
Nadie escucha los gritos de los invisibles, de los desaparecidos, de esas muchedumbres heroicas que nacen, crecen, aman, se reproducen, sufren, trabajan y, finalmente, mueren. Son, sin embargo, los protagonistas de la intrahistoria, como puso de relieve Miguel de Unamuno, la historia de los invisibles, verdaderos hacedores de la Humanidad.
Pero lo que mueve el mundo y se refleja en los libros no son los deseos, sueños, derechos e ilusiones de los invisibles, sino los intereses económicos lo que importa es el dios dinero, propiedad de los poderosos, de los que realmente mandan, de los amos del universo. A los invisibles nos dejan jugar y entretenernos con la política, eligiendo a nuestros “representantes” que en el gran teatro del mundo hacen sus representaciones de marionetas cuyos hilos mueven los verdaderos amos del universo.
A los invisibles se les quiere privar de todo, de la enseñanza pública, de la sanidad pública, de una vejez debidamente atendida, de una atención a los que no pueden valerse por sí mismos. Pero en tanta desolación surge la voz de la utopía y de la esperanza .nos dice que las crisis económicas, como la que padecemos en la actualidad, recae siempre sobre los mismos, sobre los invisibles. La cuna será el origen de una desigualdad mayor. Los planes económicos insisten en transitar por caminos conocidos y que han causado la crisis actual. Aumentará el número de invisibles. (Sacado de contexto de una nota de “La Realidad y la Palabra”).
Pero lo que mueve el mundo y se refleja en los libros no son los deseos, sueños, derechos e ilusiones de los invisibles, sino los intereses económicos lo que importa es el dios dinero, propiedad de los poderosos, de los que realmente mandan, de los amos del universo. A los invisibles nos dejan jugar y entretenernos con la política, eligiendo a nuestros “representantes” que en el gran teatro del mundo hacen sus representaciones de marionetas cuyos hilos mueven los verdaderos amos del universo.
A los invisibles se les quiere privar de todo, de la enseñanza pública, de la sanidad pública, de una vejez debidamente atendida, de una atención a los que no pueden valerse por sí mismos. Pero en tanta desolación surge la voz de la utopía y de la esperanza .nos dice que las crisis económicas, como la que padecemos en la actualidad, recae siempre sobre los mismos, sobre los invisibles. La cuna será el origen de una desigualdad mayor. Los planes económicos insisten en transitar por caminos conocidos y que han causado la crisis actual. Aumentará el número de invisibles. (Sacado de contexto de una nota de “La Realidad y la Palabra”).
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