

“LOS CHARRÚAS
NO SABÍAN
NO SABÍAN
DECIR ‘HEGEL”
Escribe
JORGE MAJFUD
(Sacado de contexto de
“La República” 19/4/09)
En el artículo editorial del El País de Montevideo de hoy (19 de abril de 2009), el ex presidente de Uruguay Julio María Sanguinetti reacciona contra la reivindicación de los charrúas y, sin advertirlo, nos da las claves de una mentalidad que gobernó por dos períodos y que siguió influyendo en la ideología de un vasto grupo social durante décadas. El doctor Sanguinetti afirma que "no hemos heredado de ese pueblo primitivo ni una palabra de su precario idioma [...], ni aun un recuerdo benévolo de nuestros mayores, españoles, criollos, jesuitas o militares, que invariablemente les describieron como sus enemigos, en un choque que duró más de dos siglos y les enfrentó a la sociedad hispano-criolla que sacrificadamente intentaba asentar familias y modos de producción, para incorporarse a la civilización occidental a la que pertenecemos" (......)Durante dos siglos, los charrúas se enfrentaron con "la sociedad hispano-criolla que sacrificadamente intentaba asentar familias y modos de producción, para incorporarse a la civilización occidental a la que pertenecemos". Sacrificadamente expoliamos a los primitivos, de eso no hay dudas. No fue fácil. No se dejaban.
Escribe
JORGE MAJFUD
(Sacado de contexto de
“La República” 19/4/09)
En el artículo editorial del El País de Montevideo de hoy (19 de abril de 2009), el ex presidente de Uruguay Julio María Sanguinetti reacciona contra la reivindicación de los charrúas y, sin advertirlo, nos da las claves de una mentalidad que gobernó por dos períodos y que siguió influyendo en la ideología de un vasto grupo social durante décadas. El doctor Sanguinetti afirma que "no hemos heredado de ese pueblo primitivo ni una palabra de su precario idioma [...], ni aun un recuerdo benévolo de nuestros mayores, españoles, criollos, jesuitas o militares, que invariablemente les describieron como sus enemigos, en un choque que duró más de dos siglos y les enfrentó a la sociedad hispano-criolla que sacrificadamente intentaba asentar familias y modos de producción, para incorporarse a la civilización occidental a la que pertenecemos" (......)Durante dos siglos, los charrúas se enfrentaron con "la sociedad hispano-criolla que sacrificadamente intentaba asentar familias y modos de producción, para incorporarse a la civilización occidental a la que pertenecemos". Sacrificadamente expoliamos a los primitivos, de eso no hay dudas. No fue fácil. No se dejaban.
(.....)El autor, para demostrar que es capaz de ver algo bueno en un pueblo primitivo elogia a los guaraníes: "la etnia guaraní misionera, esa sí fundamental en la construcción de nuestra sociedad, desde las murallas montevideanas, por ella levantadas, hasta la formación de nuestro ejército". Es decir, los guaraníes (corregidos) contribuyeron a la construcción de las murallas y los ejércitos de los colonizadores que se asentaron en la franja de tierras charrúas. Aunque el número de estos esclavos que colaboraron en la empresa era ínfimo en relación al pueblo que se extendía desde Paraguay hasta Uruguay, conviene identificarlos con todo el pueblo. Esos salvajes sí eran buenos porque colaboraron "en la construcción de nuestra sociedad", trabajaron en las murallas y se hicieron matar por los nobles colonos blancos.
(.....)No dice Sanguinetti que la sociedad de ningún país se construyó en un par de décadas al inicio de su historia política, sino que se sigue construyendo mientras ese país existe, y un factor central de esa construcción surge cuando cada pueblo admite, reconoce y mira de frente los crímenes y genocidios de su propia historia.
Alegremente, Sanguinetti cita el caso de una matanza guaraní en 1702, "en que el ejército guaraní, al mando de los padres jesuitas, mató según su versión a 500 guerreros, destruyó una toldería y envió a 'cristianar' a las mujeres y niñas". Los guaraníes masacrando en nombre de Cristo... ¿Necesitamos más pruebas del aberrante e hipócrita modus operandi de esta calaña de colonizadores? ¿No recuerda estas proezas a Hernán Cortés y a Adolfo Hitler masacrando en nombre del mismo (mil veces) Crucificado, aplaudido por otras masas de bestias adoctrinadas en nombre de la moral, la civilización, Dios y el progreso?- ¿No recuerda esto a los negros esclavos azotando otros negros esclavos hasta que la víctima terminaba por reconocer la bondad de los azotes para controlar la mala naturaleza de las razas inferiores?
(....)"Es doloroso por el país que se use la historia de modo abusivo, fundamentalmente para denostar al General Rivera, a quien el país le debe los mayores esfuerzos en la lucha por la independencia." Cualquier historiador sabe que no hubo pura lucha por la independencia, ni siquiera hubo independencia total y menos revolución. Esa lucha estuvo dominada por una fuerte lucha de intereses de clase, de raza y hasta por intereses familiares, individuales. El primer gobierno de Fructuoso Rivera data de 1830. José Artigas, el héroe máximo de la rebelión liberadora del Plata y el más humanista entre los jefes políticos, nunca quiso regresar a vivir bajo el mando de semejantes libertadores. Murió en 1850, tres décadas después de exiliarse en Paraguay. Hoy sabemos que Rivera propuso asesinar a ese "monstruo anarquista".
(.....)Julio María Sanguinetti, el ex presidente que tantas veces se puso la bandera de haber asegurado la paz de nuestro país negociando la impunidad de secuestradores y torturadores del Estado militar América Latina, siempre mendigando derechos, entiende que el genocidio de los charrúas fue realizado por "magníficos esfuerzos de tantos patriotas para consolidar la paz y abrir las rutas del progreso". La paz de los cementerios y del olvido. Reconocer los crímenes de nuestra historia no nos hace peores países. Defender semejantes crímenes contra la humanidad nos hace partícipes. Y si fuimos presidentes, nos hace, por lo menos, sospechosos.
–––––
UNA OPINION DESDE ESPAÑA
NO MAS ETNICISMOS
POR FAVOR
Escribe
PEDRO ORTIZ ARMUA
Desde MADRID
“Querido Rubens:
Te ruego si lo estimas pertinente la publicación de, este texto en la red Un saludo. Pedro”
Bajo la firma del ex-Presidente de la República Dr. Julio María Sanguinetti he tenido la oportunidad de leer en éstas páginas un largo ataque a los charrúas y su discutida herencia psicológica, o de otra naturaleza, en nuestro carácter de uruguayos.
Escribe
PEDRO ORTIZ ARMUA
Desde MADRID
“Querido Rubens:
Te ruego si lo estimas pertinente la publicación de, este texto en la red Un saludo. Pedro”
Bajo la firma del ex-Presidente de la República Dr. Julio María Sanguinetti he tenido la oportunidad de leer en éstas páginas un largo ataque a los charrúas y su discutida herencia psicológica, o de otra naturaleza, en nuestro carácter de uruguayos.
Debo reconocer que en los últimos años y junto a loables esfuerzos por mejorar la verdad histórica sobre los charrúas, dentro de los cuales la Red no ha sido ajena, han aparecido algunos brotes de ingenuo racismo como auto adjudicarse determinados rasgos anatómicos como orígenes charrúas tan imposibles de demostrar como rechazar. Al parecer ello confería al así señalado una patente reforzada de legitimidad oriental.
Tan elemental estupidez, ha tenido, sin embargo, cierta resonancia, olvidando nuestro auténtico origen, los barcos, y los que ya estaban, sean charrúas, boanes o como diablo se llamen. Somos abrumadoramente inmigrantes y punto.
Pero entre todos venidos desde frágiles tolderías o de airosos navíos o ya nacidos aquí hemos venido haciendo esto que hoy se llama Uruguay, toda obra humana es perfectible, y no han faltado conductas aberrantes ni crímenes abyectos, calificación que con toda franqueza se podría adjudicar a esa cruzada del privilegio a la cual el Dr. Sanguinetti denomina "..........sociedad hispano-criolla que sacrificadamente intentaba asentar familias y modos de producción para incorporarnos a la civilización occidental a la que pertenecemos" .
Habría que ver la fe occidentalista del domesticado guaraní de la misiones o del pobre gaucho que a cambio de miserable sustento se alistaban en las huestes oficialistas.
No entraré en ciertas cuestiones de conducta política por una razón de peso, no en vano el Dr. Sanguinetti ha sido dos veces presidente de la Nación, pero da la casualidad que los hechos son rotundos, un MITO del Partido Colorado Don José Batlle y Ordóñez se tuvo que enfrentar a lo más selecto de la tropa hispano criolla que quería ampliar sus privilegios allá en los albores del Siglo XX.
Al decir de un gran poeta español Jaime Gil de VIedma muchos tenemos la imparable propensión al mito, muy común, por otra parte, en la civilización occidental tan cara al Dr.Sanguinetti ahí están Nietzche o Wagner Beaudelaire o Mallarmé o incluso la "similitud pasional" de la Galicia de Valle Inclán con la Irlanda de Yeats, en ningún caso alguno de estos autores tuvo que extender o solicitar un certificado de autenticidad histórica.
No le exija tanto a nuestros mitos, yo me crié en Paso de los Toros y mientras iba por las calles embarradas a la escuela soñaba que la escuela laica gratuita y obligatoria era un esfuerzo de mis mayores por la igualdad, los hechos me hicieron ver mi equivocación pero hoy dolorosamente amputada y destrozada sigue ahí con mito incluido.
PEDRO ORTIZ–MADRID
No hay comentarios:
Publicar un comentario