A PUNTA DE IVAPOR MANUEL FLORES SILVA
Publicado en “La República”
El jueves 29 de abril de 2008
(1)
La semana pasada referíamos cómo el sistema fiscal incorporado por la nueva administración se sustentaba en los impuestos indirectos, en el IVA (tan regresivo), y no en impuestos directos y progresivos, al revés de lo que suele ser el discurso de la administración. La política actual resulta en un 60% de la recaudación en IVA, más que antes incluyendo el COFIS -pese a que la plataforma electoral del Frente decía "El IVA dejará de ser el instrumento de ajuste para las insuficiencias de recursos del gobierno"- y en un 10% en IRPF. En el segundo semestre (nuevo sistema) de 2007, la recaudación de IVA fue un 10,5% superior a la suma de la recaudación de IVA más COFIS del primer semestre (viejo sistema).
De distribuir, nada
Analizamos luego cómo el nuevo sistema no es más distributivo que el anterior puesto que las franjas de imposición progresivas incluidas en los derogados IRP y Patrimonio resultaban más severas contra los pudientes que las del nuevo sistema implantado. En el Impuesto al Patrimonio opera ahora una disposición que lo disminuirá gradualmente hasta su extinción, así como le pone deducibles y licuaciones que lo aminorarán más que la simple escala de rebajamiento paulatino establecida. Este impuesto que ahora se deroga progresivamente se había puesto hacía décadas para que los que tienen más paguen más. La idea de derogarlo en nombre de la justicia social no deja de ser llamativa. Por el IRPF los trabajadores aportan ahora unos 280 millones más por año que por el IRP de antes, más o menos la cifra que se dejará de recaudar paulatinamente en Impuesto al Patrimonio. Se castigará así, a medida que se desarrolle el sistema, al trabajo en lugar de a la riqueza, al contrario de lo que se sostiene. En otras palabras, pasan a pagar los trabajadores para que los que tienen riqueza no paguen.
El jueves 29 de abril de 2008
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La semana pasada referíamos cómo el sistema fiscal incorporado por la nueva administración se sustentaba en los impuestos indirectos, en el IVA (tan regresivo), y no en impuestos directos y progresivos, al revés de lo que suele ser el discurso de la administración. La política actual resulta en un 60% de la recaudación en IVA, más que antes incluyendo el COFIS -pese a que la plataforma electoral del Frente decía "El IVA dejará de ser el instrumento de ajuste para las insuficiencias de recursos del gobierno"- y en un 10% en IRPF. En el segundo semestre (nuevo sistema) de 2007, la recaudación de IVA fue un 10,5% superior a la suma de la recaudación de IVA más COFIS del primer semestre (viejo sistema).
De distribuir, nada
Analizamos luego cómo el nuevo sistema no es más distributivo que el anterior puesto que las franjas de imposición progresivas incluidas en los derogados IRP y Patrimonio resultaban más severas contra los pudientes que las del nuevo sistema implantado. En el Impuesto al Patrimonio opera ahora una disposición que lo disminuirá gradualmente hasta su extinción, así como le pone deducibles y licuaciones que lo aminorarán más que la simple escala de rebajamiento paulatino establecida. Este impuesto que ahora se deroga progresivamente se había puesto hacía décadas para que los que tienen más paguen más. La idea de derogarlo en nombre de la justicia social no deja de ser llamativa. Por el IRPF los trabajadores aportan ahora unos 280 millones más por año que por el IRP de antes, más o menos la cifra que se dejará de recaudar paulatinamente en Impuesto al Patrimonio. Se castigará así, a medida que se desarrolle el sistema, al trabajo en lugar de a la riqueza, al contrario de lo que se sostiene. En otras palabras, pasan a pagar los trabajadores para que los que tienen riqueza no paguen.
MASA SALARIAL ESTANCADA
En realidad, añadíamos, la distribución del ingreso, cómo es lógico visto lo antedicho, empeora. Recurrimos a un trabajo de Joaquín Etchevers ("La distribución del Ingreso en el período 2005/2007"), miembro de la Red de Economistas de Izquierda, Red que ha formalmente declarado que "La reforma tributaria es regresiva; esencialmente, recae sobre trabajadores y pasivos. Pagarán mucho más los trabajadores y pasivos, en tanto los capitalistas verán reducida su carga", y que es "una reforma que va en una dirección contraria a la filosofía y la concepción de justicia social de la izquierda uruguaya".
En un cuadro Etchevers demuestra que la masa salarial (lo que recibe el trabajador por cantidad de empleos y salarios) está estancada (2005, 2006 y 2007) en el 20% de lo que el país produce por año, cuando antes de la crisis (1998, 1999 y 2000) esa participación era el 30%: una pérdida del 33%.
EL SALARIO REAL DE LA GENTE...
Mientras el Índice del Salario Real representaba en el año 2001 el 38,1% del Índice de Producto por habitante, en el 2007 sólo representa el 27,9%. Es evidente que, pasada la crisis, el Producto por habitante ha crecido mucho más que el salario real, concretamente un 36% más. En otras palabras, el país para 2007 ha recuperado y sobrepasado el PBI que tenía antes de la crisis, pero lo ha hecho manteniendo, ligeramente disminuida, la pobreza de la crisis. Lo que la administración ha hecho es consolidar la reestructuración social producida por la crisis.
(Ante el cuadro arriba presentado no pude menos que preguntarme: Si para algunos había condiciones revolucionarias objetivas en 1968 -y se metió al país en el lío en que se lo metió- ahora que el salario real que gana la gente es la mitad que entonces, ello mientras el país produce hoy el doble por habitante, ¿ahora qué habría que hacer con las actuales condiciones objetivas? ¿Armas de destrucción masiva, tal vez?).
Así las cosas, en el mejor de los casos, la masa salarial en el actual período de gobierno crecerá no sólo la mitad que el Producto por habitante, sino que también crecerá menos de la mitad de lo que creció durante, por ejemplo, el primer período democrático (1985-1990) que fue, por aumento de salario real y caída del desempleo, un 44%. Si la actual administración llegare a esa cifra de 44% declararía, tal vez, alcanzado el socialismo.(SIGUE EL LUNES 5)
En realidad, añadíamos, la distribución del ingreso, cómo es lógico visto lo antedicho, empeora. Recurrimos a un trabajo de Joaquín Etchevers ("La distribución del Ingreso en el período 2005/2007"), miembro de la Red de Economistas de Izquierda, Red que ha formalmente declarado que "La reforma tributaria es regresiva; esencialmente, recae sobre trabajadores y pasivos. Pagarán mucho más los trabajadores y pasivos, en tanto los capitalistas verán reducida su carga", y que es "una reforma que va en una dirección contraria a la filosofía y la concepción de justicia social de la izquierda uruguaya".
En un cuadro Etchevers demuestra que la masa salarial (lo que recibe el trabajador por cantidad de empleos y salarios) está estancada (2005, 2006 y 2007) en el 20% de lo que el país produce por año, cuando antes de la crisis (1998, 1999 y 2000) esa participación era el 30%: una pérdida del 33%.
EL SALARIO REAL DE LA GENTE...
Mientras el Índice del Salario Real representaba en el año 2001 el 38,1% del Índice de Producto por habitante, en el 2007 sólo representa el 27,9%. Es evidente que, pasada la crisis, el Producto por habitante ha crecido mucho más que el salario real, concretamente un 36% más. En otras palabras, el país para 2007 ha recuperado y sobrepasado el PBI que tenía antes de la crisis, pero lo ha hecho manteniendo, ligeramente disminuida, la pobreza de la crisis. Lo que la administración ha hecho es consolidar la reestructuración social producida por la crisis.
(Ante el cuadro arriba presentado no pude menos que preguntarme: Si para algunos había condiciones revolucionarias objetivas en 1968 -y se metió al país en el lío en que se lo metió- ahora que el salario real que gana la gente es la mitad que entonces, ello mientras el país produce hoy el doble por habitante, ¿ahora qué habría que hacer con las actuales condiciones objetivas? ¿Armas de destrucción masiva, tal vez?).
Así las cosas, en el mejor de los casos, la masa salarial en el actual período de gobierno crecerá no sólo la mitad que el Producto por habitante, sino que también crecerá menos de la mitad de lo que creció durante, por ejemplo, el primer período democrático (1985-1990) que fue, por aumento de salario real y caída del desempleo, un 44%. Si la actual administración llegare a esa cifra de 44% declararía, tal vez, alcanzado el socialismo.(SIGUE EL LUNES 5)
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