UNA CARTA DESDE ESPAÑAMARIA JESUS
http://comentandolotodo.blogspot.com/
Es curioso que en una sociedad que cada vez tiene más personas con mucha edad y menos niños, lo que quiere decir que cada vez será más vieja, se cuide tan poco todo lo referente a los viejos.
Creo que la vejez es una etapa más de la vida, como la niñez, la adolescencia, la juventud o la madurez; cada una tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero hay una mentalización de que en la vejez todo son inconvenientes y todo rueda para que el viejo se convenza de que es así.
Mi madre, cuya edad es uno de los secretos mejor guardados de la historia, deben de quedarle diez años para cumplir los cien, tiene su cabeza perfecta y su carácter de siempre, es decir mucho carácter y se niega en redondo a ser invisible como dice una presentación que rueda por la red. Juega todas las semanas una partida de cartas con coetáneas de Ceuta.
El otro día una de ellas llegó tarde, en silla de ruedas por un ictus, y cuando le pregunté porqué me dijo que el curso se había alargado un poco.
_¿Un curso sobre que? pregunté
-Sobre Diocleciano, hija, interesantísimo.
¿Es invisible esa señora?
Mi madre y mi tía viven juntas, son autónomas y autosuficientes y como por las tardes les gusta ver la televisión, se han comprado una de 40 pulgadas. Cuando fui a verla (aquí entre nosotros, en mi familia hay competitividad por quien tiene la mejor tele, ahora, sin duda, mi madre) me las encontré programándola con el mando a distancia y una lupa. No es que no supieran programarla, es que no veían las teclas del mando.
Es a lo que voy. En lugar de hacer cosas para los viejos, para que cada vez se sientan más viejos, se podían hacer cosas para facilitarles la vida que ellos quieran llevar, no la que nosotros pensamos que deben llevar. Por ejemplo mandos de electrodomésticos grandes, instrucciones entendibles y en letra normal, aceras sin agujeros, prohibición de bicis y motos por las aceras etc.
Y sobre todo, luchemos contra los prejuicios; ser viejo no es estar muerto; los viejos no cuentan batallitas, han vivido la historia, luego son historia y son dueños del tiempo, pueden utilizarlo como quieran, aspiración que tenemos todos y que no conseguiremos hasta que no seamos viejos.
¿Porque habrá esa especie de complot contra la vejez? Es como si se quisiera anularlos totalmente. A lo mejor hay miedo de que un día se harten y se levanten todos al grito de !La vejez al poder! A fin de cuentas, de sus obligaciones como ciudadanos no les quitan ni una.
No hay comentarios:
Publicar un comentario