DE LA CRISIS FINANCIERAA LA CRISIS ALIMENTARIA
Por: Gustavo Pérez Ramírez
1 de Junio de 2008
Diario “LA HORA” Quito-Ecuador
gperez@lahora.com.ec
El capitalismo, enfrentado a una irresuelta crisis financiera global, afronta a la vez nuevas crisis, como catarsis de errores fatales que ha venido cometiendo, a consecuencia de la lógica sistémica del proceso de acumulación, que mercantiliza todo. Crisis alimentaria, del calentamiento global, inmobiliaria, y demás crisis, como la del agua, que hace pensar ya a las élites en guerras como solución final. Otros, ilusos, como Gates, sugieren un Capitalismo del Siglo XXI, pensando que sobrevivirá a sus contradicciones.
La crisis alimentaria merece particular atención, porque implica la supervivencia de millones de seres humanos. Además, en Ecuador, en la mesa 6 de la Asamblea, se discute una propuesta sobre Soberanía Alimentaria que favorece políticas neoliberales, al permitir p.e. cultivos para combustibles, cuando hay 300 millones de nuevos afectados por la crisis en un mundo, donde actualmente 854 millones de seres humanos sufren de baja nutrición crónica y 2 mil millones de malnutrición.
No obstante, la crisis alimentaria a nivel mundial no se debe sólo al uso de alimentos para biocombustibles. Hay que imputarla, también, al alto costo del petróleo que eleva precios de fertilizantes, transporte y procesamiento de alimentos, al cambio climático y a las catástrofes ecológicas que destruyen cosechas, a la especulación financiera, al acaparamiento y hasta al hambre convertido en arma letal, como en Darfur.
Imputable, en fin, a un sistema capitalista que convierte todo en mercancía, hasta los alimentos, y que tiene dos únicos beneficiarios:
1-Las trasnacionales de los agro negocios, que trafican con caña de azúcar, maíz, palma de aceite, soya, utilizados en la cadena alimenticia, hoy industrializados como agro combustibles.
2-Los especuladores financieros, inhumanos, explotadores del hambre, insolidarios.
Diario “LA HORA” Quito-Ecuador
gperez@lahora.com.ec
El capitalismo, enfrentado a una irresuelta crisis financiera global, afronta a la vez nuevas crisis, como catarsis de errores fatales que ha venido cometiendo, a consecuencia de la lógica sistémica del proceso de acumulación, que mercantiliza todo. Crisis alimentaria, del calentamiento global, inmobiliaria, y demás crisis, como la del agua, que hace pensar ya a las élites en guerras como solución final. Otros, ilusos, como Gates, sugieren un Capitalismo del Siglo XXI, pensando que sobrevivirá a sus contradicciones.
La crisis alimentaria merece particular atención, porque implica la supervivencia de millones de seres humanos. Además, en Ecuador, en la mesa 6 de la Asamblea, se discute una propuesta sobre Soberanía Alimentaria que favorece políticas neoliberales, al permitir p.e. cultivos para combustibles, cuando hay 300 millones de nuevos afectados por la crisis en un mundo, donde actualmente 854 millones de seres humanos sufren de baja nutrición crónica y 2 mil millones de malnutrición.
No obstante, la crisis alimentaria a nivel mundial no se debe sólo al uso de alimentos para biocombustibles. Hay que imputarla, también, al alto costo del petróleo que eleva precios de fertilizantes, transporte y procesamiento de alimentos, al cambio climático y a las catástrofes ecológicas que destruyen cosechas, a la especulación financiera, al acaparamiento y hasta al hambre convertido en arma letal, como en Darfur.
Imputable, en fin, a un sistema capitalista que convierte todo en mercancía, hasta los alimentos, y que tiene dos únicos beneficiarios:
1-Las trasnacionales de los agro negocios, que trafican con caña de azúcar, maíz, palma de aceite, soya, utilizados en la cadena alimenticia, hoy industrializados como agro combustibles.
2-Los especuladores financieros, inhumanos, explotadores del hambre, insolidarios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario