domingo, 15 de febrero de 2009

LA VEJEZ... UN TIEMPO DE VIDA - 2 -

21 SIGLOS DESPUES
DE NUEVO CICERÓN


Escribe
Gonzalo
CANAL RAMÍREZ (*)

(ES CONTINUACION DEL
BLOG DEL VIERNES 13)


Aquí, en estos dos sí mismos hallamos una gran clave: somos nosotros mismos los agentes – el objeto y el sujeto – de nuestra vejez, los responsables de vivirla. Nosotros y no otros. Aquí también podría decirse: no hay vejez sino viejos. Y otro hallazgo: la búsqueda de los bienes en sí mismo significa fe, seguridad y estabilidad, tres factores muy tenidos en cuenta hoy para el bienestar de la tercera edad. El lamento contra la vejez es insensato: “Todos desean alcanzarla, y al tenerla la vilipendian”...

La vejez, como toda obra de la naturaleza, está bien hecha. “Os diré que en esto sí soy sabio, al seguir al mejor de los genios, la naturaleza, y obedecerla como a un díos; no es verosímil que habiendo compuesto bien las otras edades de la vida, se haya descuidado como un poeta sin arte, en el último acto”... Los tratadistas contemporáneos, con excepciones muy contadas, concuerdan en que la naturaleza es la gran terapia para el viejo, sin olvidar los recursos de la ciencia y la técnica, de hoy.

“Muchas veces he presenciado las lamentaciones de gentes de mi edad... pero a mi me parecían que no acusaban lo que tenían que acusar... Pues si esto (los lamentos contra la vejez) sucediera por culpa de la vejez, lo mismo me sucedería a mí y a todos los hombres de edad, de los cuales he visto a muchos soportar la vejez sin lamentos... La culpa de todas estas lamentaciones radica en el carácter, no en la vida... Los necios imputan a la vejez sus propios defectos y su culpa”... Hoy está establecido Comcel viejo achaca a la vejez enfermedades y percances no causadas por la vejez, sino por otras razones.

(...) Cicerón se da cuenta de que el ejemplo de los viejos eximios no entra en el promedio, por excepcional. Cita por eso, casos de vejez afortunada en el ciudadano común, especialmente entre los campesinos de la campiña romana, que repiten, a su escala, la proeza de Cemcio, con sus 107 años cumplidos, sin haber interrumpido nunca su actividad. La vejez no es inactividad. Lo que perdemos en fuerza física lo ganamos en fuerza mental.

“La memoria se debilita con los años? Lo creo si no la ejercitas. El anciano recuerda todo lo que le interesa. Conservan los ancianos sus facultades mentales con tal que subsistan en ellos el interés y la aplicación” El desfallecimiento de los años es más causado por los desarreglos de la juventud que por los de la vejez. Tengo ochenta y cuatro años... cierto que no tengo las energías que tenía cuando era soldado en la guerra púnica... pero no me ha enervado ni abatido la vejez y la curia no siente la falta de mis fuerzas, ni el foro, ni mis amigos, ni mis clientes. “Hacerse viejo pronto, si quiere uno ser viejo mucho tiempo” Lo que es yo, ya quisiera ser viejo menos tiempo, a ser viejo antes de tiempo. El curso de la vida está predeterminado y la ruta de la naturaleza es una sola y es sencilla; a cada edad de la vida se le ha dado el carácter peculiar.
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(*) Gonzalo Canal Ramírez, es un reconocido especialista en temas de la Tercera Edad. De origen colombiano, esta radicado en España. Estos textos son del libro “ENVEJECER NO ES DETERIORARSE” que ha merecido innumerables ediciones y traducciones desde 1980, año de su aparición en España.

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