Jueves 27 de octubre 2011
OCUPA WALL STREET
¡AGUAS CON LOS
FALSOS AMIGOS!
Escribe
MACIEK
WISNIEWSKI(*)
“La Jornada” deMexico
26 de Octubre 2011
.
(*) Maciek Wisniewski ( Periodista
polaco ) Columnista habitual en La Jornada de Mexico; “El desempleo y la nueva
política transformadora”. “El manifiesto comunista y el papel de la izquierda” “los
intentos de consolidar el sistema en favor de las clases dominantes” las
pensiones en los tiempos de la crisis” son algunos de sus últimos trabajos.
.
El plantón en Nueva York se convirtió en un epicentro de la
rabia acumulada y de la energía política orientada a buscar los cambios
sistémicos. Se apoderó del espacio físico en las entrañas del orden hegemónico
y acaparó el imaginario social, atrayendo el apoyo desde los sindicatos, hasta
los intelectuales y artistas como Naomi Klein, Slavoj Zizek o Michael Moore.
Todos activistas y verdaderos amigos de las causas progresistas que vinieron a
dialogar con los ocupantes.
También Lech Walesa, ex líder sindical, premio Nobel de la
Paz, reveló que quiere venir y solidarizarse con los manifestantes (lo informó
aquí David Brooks el viernes pasado). A la invitación de uno de los
plantonistas, que subrayó que él y Solidaridad son para el movimiento
neoyorquino una gran inspiración, el ex presidente polaco contestó (citado por
la prensa polaca hace dos semanas): El capitalismo no aguantará este centenario.
Estas protestas son en contra de este sistema. Los sindicatos y los
capitalistas tenemos que hacer algo, porque habrá una rebelión global en contra
del capitalismo.
Primero, el afán de Walesa de hacerse amigo de Ocupa Wall
Street (OWS) y su indignación con el sistema suenan falsos. Contrastan con sus
creencias y prácticas como el abrazo a la revolución conservadora de Reagan-Thatcher,
la introducción de las reformas neoliberales en Polonia (descritas entre otros
por Naomi Klein en La doctrina del shock) o con su papel de neutralizar
Solidaridad para que no estorbara a éstos. El resultado fueron menos
democracia, desigualdades, alto desempleo y el sufrimiento de los trabajadores
abandonados por su líder y forzados a aguantar porque no había alternativas.
Segundo, su nueva retórica se inserta en un cambio de
lenguaje de los políticos y banqueros que ayer promovían el capitalismo
globalizado y hoy claman por la justicia social, tratando de succionar la
energía y frenar las movilizaciones. Un peligro que ya se lo advirtió al
movimiento Slavoj Zizek hablando en el parque Zuccotti: “Cuidado con los
enemigos, pero también con los falsos amigos, que ya trabajan para diluir su
protesta de la misma manera que se obtiene el café sin cafeína […]. Ellos
tratarán de convertirla en una protesta por los valores”.
Walesa, hoy ni obrero ni sindicalista, sino
empresario-conferencista, miembro del uno por ciento de la élite mundial, es
justamente ese tipo de falso amigo que busca diluir las protestas (ése es el
mensaje de sus declaraciones). De eso sabe. David Ost, politólogo
estadunidense, en su magistral estudio The defeat of Solidarity. Anger and
politics in postcommunist Europe, analizó cómo Walesa y otros líderes
destruyeron el potencial democrático de Solidaridad y la energía política de
los comités fabriles y ciudadanos para poder llevar a cabo la transformación
pos-89 sin la participación política (el primer golpe lo dio el gobierno
comunista, luego remataron los oposicionistas).
Ocupa Wall Street finalmente logró trasladar el debate en
Estados Unidos más al centro, revivir un poco el movimiento laboral y dirigir
la energía hacia las causas progresistas. Si en la búsqueda de maneras de hacer
las cosas (tanto los movimientos sociales como las élites saben que este
sistema no durará, y la cuestión es en favor de quién será formateado el nuevo)
sus integrantes quieren inspirarse en Solidaridad y/o revivir sus ideales (la
lucha pacífica, democracia directa, etcétera), para eso no hace falta la
presencia de Walesa, el enterrador de ese movimiento.
Fuente:

No hay comentarios:
Publicar un comentario