Domingo
23 de Octubre 2011
DE CÓMO
OCCIDENTE GANÓ EN LIBIA
Escribe
PEPE
ESCOBAR (*)
Fuente
“Asia Times Online”
Publicó:
“Rebelion”
22 de
Octrubre 2011
Tradujo:
Sinfo Fernández
.
(*) PEPE ESCOBAR - Es
conocido escritor, periodista y un documentado analista geopolítico que ya ha
sido entrevistado en varias ocasiones por rebelion.org. Es corresponsal itinerante de
Asia Times (www.atimes.com). Ha cubierto el conflicto en Libia. Autor
de “Globalistan: How the Globalized
World is Dissolving into Liquid War” (Nimble Books, 2007) Su último libro es
Obama Does Globalistan (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con él en: pepeasia@yahoo.com http://www.atimes.com/atimes/
.
Se
pelean como los buitres sobre los cadáveres. El ministro francés de defensa
dijo que le habían agarrado con un avión de combate Rafale que disparó contra
el convoy en el que iba- El Pentágono dijo que le habían agarrado disparando un
misil Hellfire desde un Predator. Después, un herido coronel Muamar Gadafi
buscó refugio en una mugrienta alcantarilla por debajo de una autopista –un eco
espeluznante del “agujero” de Sadam Husein- donde fue encontrado por los
“rebeldes” del Consejo Nacional Transitorio (CNT), quienes, como era de
esperar, le ejecutaron.
Abdel-Jalil
Abdel-Aziz, un doctor libio que acompañó el cadáver de Gadafi en una ambulancia
y que le examinó, dijo que murió de dos balas, una en el pecho y otra en la
cabeza.
El CNT
–que ha estado vendiendo mentiras, mentiras y más mentiras durante meses- jura
que murió en un “fuego cruzado”. Puede que fuera una turba. Puede que fuera
Mohammad al-Bibi, que ostentaba una gorra de baseball de los Yankees de Nueva
York y quien posó para el mundo entero blandiendo la pistola dorada de Gadafi,
su billete quizá para recoger la considerable suma de 20 millones de dólares
ofrecidos como botín por Gadafi “vivo o muerto”.
Todo resulta cada vez más curioso si uno recuerda que eso es exactamente lo que la secretaria de estado de EEUU, Hillary Clinton, había anunciado en su meteórica visita a Trípoli cuarenta y ocho horas antes, que Gadafi sería “capturado o asesinado”. El Hada Queenie [*] satisfizo los deseos de Clinton, que se enteró de los hechos observando la pantalla de una BlackBerry, y reaccionando con el terremoto semántico “¡GUAU!”.
Todo resulta cada vez más curioso si uno recuerda que eso es exactamente lo que la secretaria de estado de EEUU, Hillary Clinton, había anunciado en su meteórica visita a Trípoli cuarenta y ocho horas antes, que Gadafi sería “capturado o asesinado”. El Hada Queenie [*] satisfizo los deseos de Clinton, que se enteró de los hechos observando la pantalla de una BlackBerry, y reaccionando con el terremoto semántico “¡GUAU!”.
Para
los ganadores, el botín. Todos ellos lo hicieron: la Organización del Tratado
del Atlántico Norte (OTAN), el Pentágono y el CNT. En el momento en que una
resolución de las Naciones Unidas imponiendo una zona de exclusión aérea sobre
Libia se convirtió en un permiso para cambiar el régimen, el plan A fue siempre
capturarle y matarle. Asesinato selectivo, esa es la política oficial de la
administración Obama. No había plan B.
DEJA
QUE TE PROTEJA BOMBARDEÁNDOTE
En
cuanto a la R2P (“responsabilidad para proteger” a los civiles), cualquier
escéptico debería aferrarse a la explicación del secretario general de la OTAN,
Anders Fogh Rasmussen: “La OTAN y nuestros socios han puesto en marcha con
éxito un mandato histórico de las Naciones Unidas para proteger al pueblo de
Libia”. Cualquiera que quiera revisar la protección de la OTAN a los civiles
sólo necesita saltar a una camioneta y llegarse hasta Sirte, la nueva Faluya.
Las reacciones han sido muy instructivas. El burócrata del CNT Abdel Ghoga se fue al Coliseo del Imperio Romano y dijo: “Los revolucionarios tienen la cabeza del tirano”.
El
presidente de EEUU Barack Obama dijo que la muerte de Gadafi significa que
“estamos viendo la fortaleza del liderazgo estadounidense por todo el mundo”.
Eso es como lo de “le agarramos”, todo lo que uno podía esperar, considerando
también que Washington pagó no menos del 80% del coste de la operación de esos
ceporros de la OTAN (alrededor de 1.000 millones de dólares, que los Ocupas de
Wall Street harían bien en denunciar porque ya podían haberse dedicado a crear
empleo en EEUU). Qué extraño decir ahora “lo hicimos”, porque la Casa Blanca
dijo siempre que esto no era una guerra, que era algo “cinético”. Y que ellos
no iban a encargarse.
Parece
que fue ese mayestático estratega de la política exterior, el vicepresidente
estadounidense Jo Biden, quien resultó ser más descarnadamente instructivo que
Obama: “En este caso, EEUU ha gastado 2.000 millones de dólares y no ha perdido
ni una sola vida. Esta es una buena receta sobre cómo tratar con el mundo para
avanzar con más rapidez que lo hicimos en el pasado”.
Mundo,
ya estás advertido, así es como el imperio va a tratarte a partir de ahora.
SIENTE
DE CERCA
MI TAN HUMANITARIO AMOR
Por
tanto, felicitaciones a la “comunidad internacional”, que como todo el mundo
sabe se compone de Washington, unos cuantos miembros inútiles de la OTAN y los
tan democráticos centros neurálgicos del Golfo Pérsico como Qatar y los
Emiratos Árabes Unidos (EAU). Esa comunidad, al menos, adora los resultados. La
Unión Europea (UE) saludó “el fin de una era de despotismo”, cuando hasta
prácticamente el jueves estaban acariciando el casquete que coronaba las
túnicas de Gadafi y ahora están en un sin vivir fabricando editoriales sobre el
reinado de 42 años del “bufón”.
Gadafi
habría sido sobre todo un huésped molesto de la Corte Penal Internacional en La
Haya, porque habría disfrutado recordándoles a todos los besamanos, los cálidos
abrazos y los acuerdos jugosos que Occidente estaba mendigando cerrar después
de que fuera promovido de “Perro Loco” (Ronald Reagan) a “nuestro hijo de
puta”. También iba a deleitarse detallando todos los turbios antecedentes de
esos oportunistas que ahora intentan pasar por “revolucionarios” y
“demócratas”.
En
cuanto a los conceptos del derecho internacional, yacen en una alcantarilla tan
inmunda como esa en la que se refugió Gadafi. Al menos, el dictador Sadam
consiguió un remedo de juicio ante un tribunal arbitrario e irregular antes de
reunirse con el verdugo. Osama bin Laden fue sencillamente finiquitado, estilo
asesinato, tras una invasión territorial de Pakistán. A Gadafi se lo cargaron
con una mezcla de guerra aérea y asesinato.
Los
buitres del poder están congestionando los cielos. Mohammed El Senusi, que vive
en Londres, el heredero del trono libio (el rey Idris fue derrocado en 1969)
está listo para pasar a primer plano y ha dejado bien claro ya que “es un
servidor del pueblo libio y que son ellos quienes deciden lo que quieren”.
Traducción: Quiero el trono. Obviamente es el candidato favorito de la
contrarrevolucionaria Casa de los Saud.
¿Y qué
hay de todos esos burros de los think tank de Washington farfullando que este
ha sido como el “momento Ceausescu” de la Primavera Árabe? Si tan solo el
dictador rumano hubiera mejorado los niveles de vida de su país –en términos de
sanidad gratuita, educación gratuita, incentivos para los recién casados, etc.-
en una fracción de lo que Gadafi hizo en Libia… Más el hecho de que Nicolae
Ceausescu no fue depuesto con un bombardeo “humanitario” de la OTAN. Solo un
idiota podía haberse tragado la propaganda de las más de 40.000 bombas
“humanitarias” de la OTAN que han devastado la infraestructura de Libia hasta
devolverla a la Edad de la Piedra (Conmoción y Pavor a cámara lenta). Esto
nunca tuvo nada que ver con la R2P, el inmisericorde bombardeo de civiles en
Sirte así lo demuestra.
Como los cuatro miembros importantes del BRIC sabían incluso antes de que se votara la Resolución 1973 de la ONU, iba de que la OTAN controlara el Mediterráneo como si fuera su lago, iba de la guerra del AFRICOM contra China y de levantar una base estratégica clave, iba de los franceses y los británicos consiguiendo jugosos contratos para explotar los recursos naturales de Libia en su beneficio, iba de Occidente ajustando la narrativa de la Primavera Árabe después de que les hubieran pillado desprevenidos en Túnez y en Egipto.
ESCUCHEN
LOS BRUTALES QUEJIDOS
Bienvenidos
a la nueva Libia, donde intolerantes milicias islamistas convertirán las vidas
de las mujeres libias en un infierno viviente. Cientos de miles de africanos
subsaharianos –todos los que no hayan podido escapar- serán perseguidos sin
piedad. Se saqueará toda la riqueza natural del país. Toda la colección de
misiles antiaéreos de los que se han apropiado los islamistas será una razón
sumamente convincente para la “guerra contra el terror” en el norte de África
se eternice. Habrá sangre, sangre fruto de guerra civil, porque Tripolitania se
negará a quedarse subdesarrollada como se quedó Cirenaica.
En
cuanto a todos los dictadores que quedan por todas partes, ya pueden
conseguirse una póliza de seguro de vida de la OTAN S.A.; Hosni Mubarak de
Egipto, Zine al-Abidine Ben Ali de Túnez y Ali Abdullah Saleh del Yemen fueron
lo suficientemente listos como para agenciársela. Todos sabemos que nunca habrá
R2P para liberar a los tibetanos o los uygures, ni al pueblo del GULAG
monstruoso que es Myammar, o al pueblo de Uzbekistán, o a los kurdos en
Turquía, o a los pastunes a ambos lados de la imperialmente trazada Línea
Durand.
Sabemos también que cambiar a un mundo en el que podamos creer será el día en que la OTAN haga respetar una zona de exclusión aérea sobre Arabia Saudí para proteger a los chiíes en la provincia oriental, con el Pentágono lanzando una alfombra de Hellfire sobre esos miles de medievales y corruptos príncipes de la Casa de los Saud.
No
habrá tal. Mientras tanto, es el modo habitual de acabar de Occidente, con un
golpe violento de la OTAN y mil brutales e ilegales quejidos. ¿Asqueados acaso?
Consigan una máscara a lo Guy Fawkes y armen la de Dios es Cristo.
N. de
la T.:
[*] Argot referido a los billetes de 20
dólares con la reina de Inglaterra en el reverso.
Fuente:
http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MJ22Ak03.html





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