
UNA HISTORIA QUE NO ES TAL
El contenido de la nota no debe hacer pensar que hace referencia a ninguna persona en particular. Pero de todas maneras ¿cuántas pueden verse reflejadas? Eso es pura coincidencia.
Setiembre de 1995: el Parlamento aprueba la Ley 16.713, ley que reforma el sistema de seguridad social. Algún líder político les recomienda a sus compañeros de bancada que, más allá de no estar obligados a afiliarse a las AFAP, por ser mayores de 40 años a esa fecha, ingresen voluntariamente en el nuevo sistema, así podrán beneficiarse de las bondades del mismo.
Por supuesto no pensaron que siendo ellos un sector de altos ingresos, al dejar de aportar por parte de su sueldo rompían la solidaridad que es uno de los principios de la seguridad social. Se quedan con el porcentaje de salario que supere los $ 45 562 a valores del 1/1/07. Ese "ahorro" que ellos se hacen son recursos que eran de la seguridad social, instrumento que permite la distribución de la riqueza con equidad, y que ahora no ingresan y que otros deben poner. Tal vez se deba recurrir a Rentas Generales, para que cubra la reducción de los ingresos y el BPS continúe cumpliendo con sus obligaciones. Al equilibrio necesario que debe tener el sistema, se puede llegar dando peores y menores jubilaciones, cosa que cuando votaron la ley, estos ciudadanos tuvieron en cuenta.
Pasaron más de 11 años, y no ajeno a la seguridad social, por lo que al financiamiento se debe, es el Sistema Tributario que tiene nuestro país. Es necesario --nos dicen-- cambiarlo, para tener un sistema en el "que pague más el que tiene más", cosa que compartimos, lástima que cuando vieron la necesidad, compartida por nosotros, de reformar la seguridad social para los de alto salario, no lo aplicaron.
Juan Pedro empezó a planificar su retiro. Piensa que estamos a mitad del período de gobierno y para el otro seguirá participando pero tengo que bajar las revoluciones, piensa en jubilarse del cargo en el Parlamento que ocupa desde hace mas de 17 años, aunque no de la vida política, porque siempre hay para aportar.
Lleva 11 años aportando a la AFAP, el promedio de la jubilación de los que hoy se retiran de este sistema es poco más de $ 2.624. Averiguó en el BPS y le dijeron que por haberse afiliado al nuevo sistema cuando no estaba obligado, el tope dejó de ser de $ 18.528 y pasó a $ 12.530. Hizo la suma y se empieza a dar cuenta de que el sistema no le resultó favorable, que cuando se jubile, por el resto de su vida, ganará menos.
Para colmo, este gobierno implementó un sistema tributario donde antes de cobrarme el IRPF le permite hacer deducciones, como es el porcentaje de montepío que pago al BPS. Paradoja, resulta que ahora que se podía beneficiar como no aportó por todo el sueldo, reduzco menos, y paga más impuesto a la renta.
Con todo esto en conocimiento se presentó al BPS a solicitar la desafiliación, sabiendo que el PIT-CNT tenía una movida al respecto, pero pensó más, y dijo yo no debo ser el único, en la Cámara hay más, y pensó más, pensó en el otro extremo, los que ganan poco y no trabajan siempre, ¿cuánto podrán ahorrar?
Es así que se dispuso a hacer algo por tamaña injusticia, y pensó, no debemos hacer lo que hizo el gobierno anterior, un decreto para algunos, debemos encontrar respuesta para el problema de la gente.
Se fue pensando y viendo qué se puede elaborar para cambiar el Decreto 125/96, y hablando solo decía, en Argentina aprobaron la libertad de salir del sistema de capitalización, Chile hace algo parecido, Alan García en Perú, el mes pasado permite la desafiliación hablando de la libertad que debe tener cada ciudadano de elegir, y no estar atrapado como él. Por ese camino debemos transitar.
ARIEL FERRARI – Director del BPS
Representante de los trabajadores
Publicado en “La República” el 14/9/07
El contenido de la nota no debe hacer pensar que hace referencia a ninguna persona en particular. Pero de todas maneras ¿cuántas pueden verse reflejadas? Eso es pura coincidencia.
Setiembre de 1995: el Parlamento aprueba la Ley 16.713, ley que reforma el sistema de seguridad social. Algún líder político les recomienda a sus compañeros de bancada que, más allá de no estar obligados a afiliarse a las AFAP, por ser mayores de 40 años a esa fecha, ingresen voluntariamente en el nuevo sistema, así podrán beneficiarse de las bondades del mismo.
Por supuesto no pensaron que siendo ellos un sector de altos ingresos, al dejar de aportar por parte de su sueldo rompían la solidaridad que es uno de los principios de la seguridad social. Se quedan con el porcentaje de salario que supere los $ 45 562 a valores del 1/1/07. Ese "ahorro" que ellos se hacen son recursos que eran de la seguridad social, instrumento que permite la distribución de la riqueza con equidad, y que ahora no ingresan y que otros deben poner. Tal vez se deba recurrir a Rentas Generales, para que cubra la reducción de los ingresos y el BPS continúe cumpliendo con sus obligaciones. Al equilibrio necesario que debe tener el sistema, se puede llegar dando peores y menores jubilaciones, cosa que cuando votaron la ley, estos ciudadanos tuvieron en cuenta.
Pasaron más de 11 años, y no ajeno a la seguridad social, por lo que al financiamiento se debe, es el Sistema Tributario que tiene nuestro país. Es necesario --nos dicen-- cambiarlo, para tener un sistema en el "que pague más el que tiene más", cosa que compartimos, lástima que cuando vieron la necesidad, compartida por nosotros, de reformar la seguridad social para los de alto salario, no lo aplicaron.
Juan Pedro empezó a planificar su retiro. Piensa que estamos a mitad del período de gobierno y para el otro seguirá participando pero tengo que bajar las revoluciones, piensa en jubilarse del cargo en el Parlamento que ocupa desde hace mas de 17 años, aunque no de la vida política, porque siempre hay para aportar.
Lleva 11 años aportando a la AFAP, el promedio de la jubilación de los que hoy se retiran de este sistema es poco más de $ 2.624. Averiguó en el BPS y le dijeron que por haberse afiliado al nuevo sistema cuando no estaba obligado, el tope dejó de ser de $ 18.528 y pasó a $ 12.530. Hizo la suma y se empieza a dar cuenta de que el sistema no le resultó favorable, que cuando se jubile, por el resto de su vida, ganará menos.
Para colmo, este gobierno implementó un sistema tributario donde antes de cobrarme el IRPF le permite hacer deducciones, como es el porcentaje de montepío que pago al BPS. Paradoja, resulta que ahora que se podía beneficiar como no aportó por todo el sueldo, reduzco menos, y paga más impuesto a la renta.
Con todo esto en conocimiento se presentó al BPS a solicitar la desafiliación, sabiendo que el PIT-CNT tenía una movida al respecto, pero pensó más, y dijo yo no debo ser el único, en la Cámara hay más, y pensó más, pensó en el otro extremo, los que ganan poco y no trabajan siempre, ¿cuánto podrán ahorrar?
Es así que se dispuso a hacer algo por tamaña injusticia, y pensó, no debemos hacer lo que hizo el gobierno anterior, un decreto para algunos, debemos encontrar respuesta para el problema de la gente.
Se fue pensando y viendo qué se puede elaborar para cambiar el Decreto 125/96, y hablando solo decía, en Argentina aprobaron la libertad de salir del sistema de capitalización, Chile hace algo parecido, Alan García en Perú, el mes pasado permite la desafiliación hablando de la libertad que debe tener cada ciudadano de elegir, y no estar atrapado como él. Por ese camino debemos transitar.
ARIEL FERRARI – Director del BPS
Representante de los trabajadores
Publicado en “La República” el 14/9/07
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