El conocido especialista en Seguridad Social, Dr. Hugo de los Campos, en el 2001 publicó el libro “La Seguridad Social y el Sistema Económico” En el cápitulo final “El futuro de la Seguridad Social” el autor escribió esto:LA CONFRONTACION
CON LA TEORIA ECONOMICA
De todo el desarrollo que precede, surge que el único ámbito de oposición a la concepción clásica de la noción de solidaridad, sobre la cual se sustenta la seguridad social, es el que corresponde a la economía.
En esta zona, prácticamente no se ha desarrollado la polémica o confrontación de ideas, por lo cual en los hechos, el resultado que se produce es el de que, los contrarios a la existencia de la seguridad social con los contenidos que surgen de su desarrollo histórico, no plantean debate en los ámbitos filosófico, ético ni jurídico, mientras que los defensores de la seguridad social, no la plantean en el terreno económico.
El resultado final de lo que debería ser una discusión totalizadora, no se da, y en u sustitución, quienes abogan por la defensa de la seguridad social, se atrincheran en aquellas zonas en donde no pueden recibir contestación, de los cuestionadotes de la Institución, pero el resultado real es contrario a la idea que profesan, puesto que la única batalla decisiva que en el mundo contemporáneo se va dando, es la que surge precisamente del ámbito de la economía, y este es, por el imperio hegemónico que ha adquirido la misma, en las determinaciones políticas, el único que define la cuestión.
Puede afirmarse que la institución de la seguridad social, solo sucumbe frente a la visión económica dominante, lo que es absolutamente definitorio con relación al desmantelamiento de aquella, dado que precisamente esa visión económica, es la única que opera a la hora de fijar la política de los países en el momento histórico en el que vivimos. De hecho pues, no ingresar a este terreno, equivale a mantenerse en una posición de principios, muy valedera como tal, pero con escasísima significación para conmover la aplastante derrota de la Institución a la que referimos.
Es por ello que, con las limitaciones que se derivan del tratamiento de un ámbito ajeno a nuestra especialidad, consideramos necesario ingresar en el terreno de la economía.
Ello permitirá establecer una valoración de la institución, dentro de los cánones que ella pregona, y posibilitará el investigar la eventual existencia de zonas de conciliación, mediante la introducción de algunas modificaciones al sistema de coberturas y prestaciones, y las zonas de incompatibilidad, que nos indiquen que solo la variación de la visión económica, puede hacer posible la supervivencia e la seguridad social.
En esta zona, prácticamente no se ha desarrollado la polémica o confrontación de ideas, por lo cual en los hechos, el resultado que se produce es el de que, los contrarios a la existencia de la seguridad social con los contenidos que surgen de su desarrollo histórico, no plantean debate en los ámbitos filosófico, ético ni jurídico, mientras que los defensores de la seguridad social, no la plantean en el terreno económico.
El resultado final de lo que debería ser una discusión totalizadora, no se da, y en u sustitución, quienes abogan por la defensa de la seguridad social, se atrincheran en aquellas zonas en donde no pueden recibir contestación, de los cuestionadotes de la Institución, pero el resultado real es contrario a la idea que profesan, puesto que la única batalla decisiva que en el mundo contemporáneo se va dando, es la que surge precisamente del ámbito de la economía, y este es, por el imperio hegemónico que ha adquirido la misma, en las determinaciones políticas, el único que define la cuestión.
Puede afirmarse que la institución de la seguridad social, solo sucumbe frente a la visión económica dominante, lo que es absolutamente definitorio con relación al desmantelamiento de aquella, dado que precisamente esa visión económica, es la única que opera a la hora de fijar la política de los países en el momento histórico en el que vivimos. De hecho pues, no ingresar a este terreno, equivale a mantenerse en una posición de principios, muy valedera como tal, pero con escasísima significación para conmover la aplastante derrota de la Institución a la que referimos.
Es por ello que, con las limitaciones que se derivan del tratamiento de un ámbito ajeno a nuestra especialidad, consideramos necesario ingresar en el terreno de la economía.
Ello permitirá establecer una valoración de la institución, dentro de los cánones que ella pregona, y posibilitará el investigar la eventual existencia de zonas de conciliación, mediante la introducción de algunas modificaciones al sistema de coberturas y prestaciones, y las zonas de incompatibilidad, que nos indiquen que solo la variación de la visión económica, puede hacer posible la supervivencia e la seguridad social.
1 comentario:
Cuando se habla de temas y no se cumple con lo establecido en las normas jubilatorias , como ser tener empleados y no ponerlos en caja .Creo se deberia 1º antes de publicarlas, averiguar si" es haz lo que yo digo y no lo que hago o hice"
Nada de lo que diga este Sr.puede tener valor para mi
Ya que a una persona que supongo queria , me di cuenta que no, pero la persona fallecida si y me consta mucho , la dejo sin su jubilacion a sus hijas y esposa,¡ya que lo puso 3 meses antes de morir, cuando trabajo con El desde que se recibio de abogado.
hasta que fallecio aprox,. 20 años acompañandolo como si fuera familiar , que si indirecto lo era.
Es mucho tiempo no? para alguien que dice defender los derechos de las `personas que trabajan
La Tana
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