domingo, 16 de marzo de 2008

ALLA EN EL NORTE ESTA RIVERA

VIVIR DE RECUERDOS

Revista Digital Rivera
14 de marzo 2008, Nº 168

A través de un peculiar taller literario, el escritor riverense Raphael Ficher trabaja con los residentes del hogar, inyectando esperanza y rescatando recuerdos. Cada tanto se detiene, comentan algún concepto o frase y todos opinan. Al finalizar, la conversación fluye animada, preguntan por alguien, muestran fotos, ha concluído el taller de hoy.

La actividad comenzó hace un año y medio y ya está tan arraigada en la vida de esta residencia y sus habitantes, que “vengo sin falta, porque de lo contrario lo viven como un abandono”, contó el escritor a derivera. El comienzo fue casual, “realicé un taller en Quipus (Centro de formación en talleres literarios) y las prácticas de animación literaria las tenía que hacer en algún lugar. En vez de trabajar con gente joven, pensé hacerlo con los ancianos, a quienes no se los puede preparar para otra etapa, pues lo que sigue es la muerte. Me motivó haber venido la primera vez, ver todo lo que ví y desde entonces no falto”.

Sobre la actividad específica que realizan, explicó Ficher que siempre comienzan con el factor juego, “en este caso empleamos un condimento, pero siempre utilizamos cosas que puedan sentir, oler, porque algunos no ven u oyen. Trabajo con pájaros, perros, gatos, plantas, condimentos, galletitas, todo lo que implique alguno de sus sentidos. Posteriormente trabajamos el texto, que puede ser de Cortázar, Borges, hasta cuentos infantiles.

También ven filmes tales como “La fábrica de chocolate”, “Viaje al mar”, escuchan tangos, Elvis Presley les gusta mucho, así como Zitarrosa, “todo lo que les traiga recuerdos, porque ellos viven de recuerdos”.
Agregó que eso es más que nada lo que desean, recordar, “algunos recuerdan tanto que hasta lloran, pero eso es bueno también”.

Destacó al mismo tiempo la importancia de lo que ellos transmiten, “es impresionante, hay una señora de 102 años que tiene reminiscencias de la esclavitud, que a la madre la velaban en una mesa pues no había casas mortuorias. Otra señora se sabe y canta todo el repertorio de Le Pera, Gardel y la he grabado, pues es un material valioso que no queremos perder”. En otro orden, Ficher explicó que cuando algún miembro del hogar muere, el clima es muy difícil, “la muerte se siente, está presente y es preciso sacarlos de eso, leer cuentos que no tengan mucha oscuridad”.
ELECCION
Continuar con el taller es para Ficher una prioridad, al punto que condiciona sus otras tareas a poder seguir realizando esta. Recordando su llegada al hogar y su inserción, afirmó que “ fue facilísimo, como nunca me había pasado en otros talleres literarios que tuve”. Las reacciones luego de la lectura son disímiles, “en algunos casos se ríen, en otros lloran, pero siempre hay que hacer que participen.

Siempre me recibieron bien, incluso si están enfermos, vienen en silla de ruedas, salen del cuarto, que es algo que les cuesta mucho, pero vienen. No es necesario que los convoque, cuando llego alguien sale avisando y vienen”.
Se nota su compromiso, lo involucrado que está con la tarea emprendida, “es algo que me completa, siempre me gustó el trabajo social, es lo que le da sentido a mi vida desde los 20 años”.

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