jueves, 26 de junio de 2008

AEBU ESTUDIARIA BANCARIZACION

"PROFUNDIZAR LOS NIVELES
DE FORMALIDAD DE LA ECONOMIA"
N. de R. Sacado de contexto de un material que tuvo expresión pública en una nota del periodista Ricardo Sosa, en el diario"El País" el 16 de este mes de junio.
De manera amplia, la bancarización se define como el acceso y la utilización de los servicios financieros en general y bancarios en particular por parte de los agentes económicos. Numerosos análisis indican que la bancarización es importante para la estabilidad financiera, y que se relaciona de forma positiva y directa con el nivel de desarrollo económico y social. Recientes estudios económicos indican que la exclusión financiera es una de las razones que explican la persistencia de la inequidad, la perpetuación de la pobreza y el bajo ritmo de crecimiento de los países menos desarrollados. Los modelos económicos que explican por qué la inequidad afecta el crecimiento económico incluyen como uno de sus principales argumentos las imperfecciones del mercado crediticio: dada la existencia de estas imperfecciones, el potencial de las personas más pobres de invertir en su educación y en la generación de mejores oportunidades laborales estará limitado, ya que sus posibilidades quedarán determinadas sólo por su situación inicial.
Los análisis más recientes sobre la relación entre desarrollo financiero y desarrollo
económico hacen énfasis en abordar el tema de la bancarización no sólo a través del concepto tradicional de profundización financiera (medida a través de los índices de Crédito/PBI y Depósitos/PBI), sino además incorporando el concepto de acceso a servicios financieros, por el cual se entiende la capacidad de la población de utilizar estos servicios sin que existan obstáculos que lo frenen o lo impidan.
De acuerdo con esta literatura, en tanto que una mayor profundización financiera está positivamente relacionada a un mayor crecimiento económico, un mayor acceso de la población de menor ingreso a los servicios financieros puede contribuir a la disminución de la pobreza y a una mejor distribución del ingreso.
Estas relaciones se fundamentan en que la utilización amplia y profunda de servicios financieros conduce a una adecuada canalización de ahorros hacia actividades productivas, un eficiente sistema de pagos que facilita las transacciones entre agentes económicos y un adecuado monitoreo de los riesgos empresariales.
En los países menos desarrollados existen sectores sociales (los más pobres) y regiones geográficas (las de menor densidad poblacional) que enfrentan más restricciones para acceder a los servicios bancarios. Dado que una mayor bancarización está directamente asociada con una mejor distribución del ingreso, menores niveles de pobreza y un mayor bienestar económico, parece claro que todas las medidas que apunten a incrementar la bancarización contribuirán a mejorar dichas cuestiones. Una encuesta entre los Bancos Centrales del MERCOSUR más Venezuela y Chile realizada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) reveló que, para las autoridades monetarias del bloque, los principales beneficios de la bancarización son:
• inducir el crecimiento económico
• brindar un sistema rápido y seguro para transferencias y pagos
• tornar más eficiente la asignación de recursos económicos
• facilitar la movilización de ahorros de hogares y empresas
• profundizar los niveles de formalidad de la economía
• alcanzar un mayor grado de inclusión social
• facilitar la gestión de la política monetaria
• incrementar la seguridad de las transacciones
Pero a pesar de todas estas consideraciones, la bancarización continúa siendo baja en América Latina en general y en Uruguay en particular. Mientras que para las empresas de mayor tamaño el acceso a los servicios financiero no parece ser un problema, es en los segmentos de empresas pequeñas y medianas y de los hogares donde se ven mayores dificultades en lo que respecta a la bancarización.
En lo referido a la bancarización, en Uruguay se observan tres problemas. Por un lado, existe un alto porcentaje de la población que no utiliza servicios bancarios para hacer sus transacciones. Al tiempo que la brecha entre los usuarios y los servicios bancarios se profundizó, se fue registrando un paulatino crecimiento de actores no bancarios que fueron ocupando el lugar de canalizadores de las transacciones.
El segundo problema es que el acceso de las pequeñas y medianas empresa a los
servicios financieros ofrecidos por los bancos es limitado. Esto se ve magnificado por el hecho de que estas empresas tienen una incidencia muy significativa en la estructura económica del país, y son importantes generadoras de empleo.
El tercer problema está vinculado con el hecho de que las empresas de mayor tamaño, si bien no tendrían problemas para acceder al crédito de los bancos locales, continúan recurriendo en mayor medida al financiamiento externo. (CONTINUARA)

No hay comentarios: