La última foto de Carlos GardelBogotá, 24 de junio de 1935.
El F31 de la tragedia antes del despegueMEDELLÍN,
AQUELLA TARDE DE JUNIO
Por Ricardo Ostuni Originalmente publicado en la revista Club de Tango, Nº 14, Buenos Aires, mayo-junio 1995
El informe oficial sostiene que: "el accidente se debió única y exclusivamente a dos causas íntimamente ligadas entre sí, pero de distinta naturaleza, ajenas al control de las personas que llevaban el comando de los trimotores F-31 y Manizales. La primera es de carácter permanente y se debe a las deficiencias topográficas y aerológicas, propias del aeródromo "Olaya Herrera" de la ciudad de Medellín. La segunda es de carácter ocasional y se debe a un fenómeno aerológico propio del mencionado aeródromo y que consiste en la aparición súbita de una corriente que se ha registrado, generalmente durante las horas de la tarde y que dura apenas unos pocos minutos... El 24 de junio ese fenómeno se presentó unos diez segundos antes de ocurrir el choque con una intensidad 6-7 Beaufort de una dirección suroeste..."
Sin embargo, aún hoy persisten diversas versiones que descalifican lo afirmado en dicho informe. Unas hablan de la supuesta rivalidad entre las dos empresas protagonistas del siniestro: la SACO (Sociedad Aérea Colombiana) y la SCADTA (Sociedad Colombo Alemana de Transportes Aéreos) o más precisamente entre los pilotos Ernesto Samper Mendoza y Hans Ulrich Thom. Otras se refieren a una eventual disputa entre Gardel y Le Pera (o Gardel y Samper Mendoza), que habría culminado con un balazo fatal en la nuca del piloto.
José María Aguilar uno de los tres sobrevivientes de las llamas, siempre fue vacilante en sus declaraciones sobre el tema. El 6 de junio de 1936 dijo a la revista Novela -Nº 962- que la tragedia sobrevino por una vieja disputa entre los dos pilotos, confirmando así la sospecha más generalizada. Empero Isabel del Valle (en el libro "Ser Gardel", Ediciones PXP diciembre de 1990, Pág. 22) dijo haber recibido de Aguilar otra temeraria versión: "Yo repito lo que me contó Aguilar... decía que Le Pera -que era el productor- lo hizo cantar a Carlos en un estadio al aire libre y, claro, sin sonido, el público que no escuchaba bien hizo sentir sus protestas... Eso a Carlos lo dejó muy mal de ánimo y decidió separarse de Le Pera... Ambos discutieron en el avión y Alfredo sacó un arma y le disparó un balazo que, en vez de pegarle a Carlos, le dió en la nuca a un tal Samper y así el avión quedó sin gobierno..."
Sin embargo, aún hoy persisten diversas versiones que descalifican lo afirmado en dicho informe. Unas hablan de la supuesta rivalidad entre las dos empresas protagonistas del siniestro: la SACO (Sociedad Aérea Colombiana) y la SCADTA (Sociedad Colombo Alemana de Transportes Aéreos) o más precisamente entre los pilotos Ernesto Samper Mendoza y Hans Ulrich Thom. Otras se refieren a una eventual disputa entre Gardel y Le Pera (o Gardel y Samper Mendoza), que habría culminado con un balazo fatal en la nuca del piloto.
José María Aguilar uno de los tres sobrevivientes de las llamas, siempre fue vacilante en sus declaraciones sobre el tema. El 6 de junio de 1936 dijo a la revista Novela -Nº 962- que la tragedia sobrevino por una vieja disputa entre los dos pilotos, confirmando así la sospecha más generalizada. Empero Isabel del Valle (en el libro "Ser Gardel", Ediciones PXP diciembre de 1990, Pág. 22) dijo haber recibido de Aguilar otra temeraria versión: "Yo repito lo que me contó Aguilar... decía que Le Pera -que era el productor- lo hizo cantar a Carlos en un estadio al aire libre y, claro, sin sonido, el público que no escuchaba bien hizo sentir sus protestas... Eso a Carlos lo dejó muy mal de ánimo y decidió separarse de Le Pera... Ambos discutieron en el avión y Alfredo sacó un arma y le disparó un balazo que, en vez de pegarle a Carlos, le dió en la nuca a un tal Samper y así el avión quedó sin gobierno..."
(CONTINUA MAÑANA)
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