martes, 26 de marzo de 2013

¿NO NOS DAREMOS NUNCA CUENTA LOS PUEBLOS DE LA PERIFERIA EUROPEA DE NUESTRA SITUACIÓN Y LA NECESIDAD DE UNIRNOS?

EL TIMO DE LA DEUDA

Escribe MANUEL MARTÍNEZ LLANEZA (*) Fuente “MUNDO OBRERO”
Publica “Rebelión” 26 de marzo 2013

(*) MANUEL MARTÍNEZ LLANEZA (España) Profesor titular de Matemáticas de la Escuela de Ingenieros Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid. Escritor. Periodista. Autor de "Valor y precio en Marx" A propósito de “El orden de El capital” de Fernández Liria y Alegre Zahonero, entre otros. Sobre este tema dijo que “El timo de clase, las subprime, preferentes, etc., se combina con el timo de estado, la deuda privada transfigurada ...”

En el año 1955 , Tennessee Ernie Ford llevó al nº 1 de ventas en USA una canción de algunos años antes sobre la minería del carbón: Sixteen tons ( Dieciséis toneladas ); poco después, la versión de The Platters, con la voz del bajo Herbert, hizo época en todo el mundo. José Guardiola la grabó en castellano. mi alma al almacén de la empresa. Es importante la diferencia. La vida de un minero ha sido siempre dura por
Mercado de esclavos
las condiciones de trabajo, pero en las minas de Kentucky, cuando se hizo la canción, los mineros no cobraban su sueldo en dinero, sino en vales que les servían para comprar en el almacén de la propia empresa minera que les descontaba de su sueldo el alojamiento, la comida y el consumo. Les daban facilidades para aceptar préstamos para lo poco que se podía hacer en ese entorno: beber y jugar. Toda su vida se hacía alrededor de la mina. De esta forma, al cabo de un tiempo estaban tan endeudados que les era imposible pagar la deuda, cambiar de trabajo y rehacer su vida; por si acaso, los guardias armados se encargaban de no dejarlos salir del recinto hasta que hubieran pagado. Este tipo de contratos fue prohibido posteriormente en USA por la lucha sindical, aunque ha persistido en otros países. Es difícil culpar a esos hombres de su degeneración, a no ser desde un punto de vista liberal contumaz que sólo ve en la persona un agente económico deshumanizado, que sólo maximiza el beneficio económico. Pero eso no existe, el hombre es un ser social. La deuda inducida , socialmente obligada, ha sido un medio de dominación más eficaz que la esclavitud y sin sus inconvenientes ‘morales’. Y lo sigue siendo como vemos diariamente en esta crisis. La miseria y la exclusión social es una amenaza más temible que el látigo.

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